Somos un pequeño taller que encendió su fragua en el año 2012, en el corazón de Solivella, en la Conca de Barberá. Inicialmente nos ubicamos en un antiguo taller de forja, donde se herraban mulas, caballos y se hacía el temple de las herramientas del campo. Actualmente tenemos el taller ubicado en el municipio de Montblanc.
Desde entonces, transformamos hierro e ideas en realidades palpables: piezas únicas, pensadas para ser útiles, bellas y duraderas. Nos mueve la pasión por el diseño y el oficio – imaginamos, probamos, ajustamos… hasta que la forma encaja con la necesidad.
Cada encargo es un diálogo con la materia, una conversación entre lo que quieres y lo que el hierro puede llegar a ser.
Nuestro taller no es grande, pero en él habita la constancia, el ingenio y el arte de hacer con las manos y el corazón.